viernes, septiembre 21, 2012

Saikano. La última canción de amor.


Hace tiempo leí en una revista, creo que una Shirase, sobre Shin Takahashi. Mencionaban más que nada sus trabajos y colaboraciones, pero no profundizaban mucho sobre ellos. Lo que sí hicieron fue darle especial atención a su más reciente trabajo, en aquél entonces: Saikano.

Saikano o Saishuu Heiki Kanojo (最終兵器彼女), traducida por acá como "Mi novia, el arma definitiva" es un manga que habla sobre el amor, noviazgo, relaciones de pareja, juventud, adolescencia... Sí, como muchos otros. Lo que llamó mi atención en aquél momento fue que se trataba de un seinen, algo que andaba buscando desde hacía rato, pues ya había leído un montón de otras cosas y necesitaba cambiarle. El artículo venía acompañado de algunas imágenes que me intrigaron bastante: Trazos sencillos, un estilo de dibujo si no realista, al menos no era caricatura.

Pasó el tiempo y me encontré de repente con el anime. Era hora de echarle un vistazo. Lo primero que vi fue el trato que les da Takahashi a los personajes. Por supuesto que son estereotípicos, sin embargo la manera en que están manejados los hace lo suficientemente creíbles como para olvidar que estás viendo anime. Para ser una serie de escasos 13 capítulos el ritmo es lo suficientemente pausado como para seguir la historia poco a poco sin aburrir. Los animadores se tomaron ciertas libertades como para no hacer necesario leer el manga para entender la historia, pero la escencia de la versión impresa se mantiene en todo momento.

Finalmente Editorial Vid tuvo la buena idea de publicar el manga. Fue la última publicación de la que compré todos los volúmenes, pues sus 7 tomos me hicieron muy fácil seguir comprándola. Lo intenté con Monster, pero la falta de dinero y su extensión me obligaron a desistir. Ya no me compraba mangas con el dinero de mis padres.

Y aquí fue donde me hice fan de Saikano. No fueron las batallas, las armas ni la guerra lo que me atrapó, fueron sus protagonistas y todo el universo que existía entre ellos. A diferencia de un shoujo, Takahashi maneja muy bien los momentos de tensión, drama y romance. Ese balance es algo que cualquiera agradece.

La historia se desarrolla en una pequeña ciudad de Hokkaido durante una guerra entre Japón y un enemigo aparentemente extranjero (o una coalición extranjera) del que no se hace mayor mención. Sin embargo su presencia es parte fundamental de la historia.

En medio de esta guerra aparece la historia de Chise y Shuji, dos estudiantes de tercer año de instituto que, gracias a un atrevido movimiento de Chise, comienzan una relación.

Chise es el estereotipo de la niña torpe, enamorada de Shuji, pero tímida y callada. Es debido a esa timidez que comienza a escribir un diario en el que escribe todas las cosas que no le puede decir a Shuji en persona. Este diario cobra bastante fuerza en la versión animada.

Shuji, por su parte, es un estudiante promedio, bueno en los deportes y con un cierto atractivo para las chicas. A Chise le cuesta trabajo acercarse a él al principio, no por una actitud prepotente de Shuji, sino simplemente por su carácter extrovertido y hasta cierto punto despreocupado.

Hasta aquí las características comunes a cualquier manga/anime. Lo que me gustó mucho fue el uso de las metáforas en el manga y que se mantienen, hasta cierto punto en el anime.

Estamos ante una historia llena de secretos; secretos dolorosos, todo en medio de una guerra contra un enemigo desconocido. En primer lugar la lucha de Shuji por apoyar a Chise aún sin saber qué es lo que pasa en la mente de ella. Durante los primeros capítulos Chise pasa de ser una niña torpe y callada a una niña no sólo torpe, sino que se va debilitando poco a poco por razones hasta el momento desconocidas.

Y por el otro lado está Chise quien, después de por fin lograr uno de sus desafíos más grandes (hacerse pareja de Shuji) un día despierta con un secreto que decide arrastrar con ella con tal de proteger y hacer llevadera la relación con Shuji.

La guerra de Japón es un reflejo de la guerra que ambos personajes han comenzado entre ellos. Una agencia del gobierno japonés secuestra a Chise y, después de una serie de experimentos (de los que tampoco se hace gran mención) la convierten en el arma definitiva que podrá defender a Japón de ese enemigo desconocido. Un enemigo desconocido con el que Chise tendrá que lidiar prácticamente sola. Chise no sabe qué pasará si confiesa a Shuji lo que le ha ocurrido, empieza ahí también su guerra personal.

Lo que le ocurre a Chise es que su cuerpo ha sido violentado, mutilado, transformado por un hombre a quien ella ha llegado a conocer muy bien. Este hombre está representado por Kawahara, jefe del proyecto que convirtió a Chise en un arma y que se ha convertido en una figura siniestramente paterna para Chise.

Las heridas psicológicas que ella ha sufrido tras los experimentos con su cuerpo se hacen visibles con una cicatriz en el pecho casi infantil de Chise.

¿Cómo le dice a su pareja que su cuerpo ha sido violentado de tal manera? Tras un bombardeo en la ciudad, Shuji descubre a Chise parada en medio de los escombros, con la mirada perdida y las cicatrices en su cuerpo, en forma de un enorme cañón en su brazo y un par de alas metálicas. Todo comienza a cobrar sentido para Shuji.

Aquí es donde el manga me atrapó definitivamente. Shuji hará todo lo que esté a su alcance para que Chise olvide lo que han hecho con ella, cosa que a lo largo del manga va siendo cada vez más difícil y termina decidiendo sólo ayudarla a sobrellevarlo. El daño en ella no tiene arreglo.

Chise poco a poco va siendo devorada por lo que le hicieron en el pasado, al grado de no pensar ya en el bienestar de los demás. La convirtieron en un arma, amargaron sus mejores momentos y los demás tendrán que pagar las consecuencias.

Con el tiempo y gracias a Shuji, Chise logra sobreponerse del daño que le hicieron, sin embargo nada de esto fue gratis. Chise tuvo que sufrir mucho para al fin darse cuenta de que el futuro entre ella y Shuji es más brillante que toda esa amargura que ha guardado durante tanto tiempo.

El final entre el manga y el anime es distinto, sin embargo la interpretación que se puede dar es muy similar. Las ciudades, países, la humanidad misma y todo al rededor de Chise y Shuji queda destruído, sea por un desastre natural o por Chise misma. El único sobreviviente es él.

El universo entre ambos queda reducido a sólo ellos dos. No existe nada más y esto es acentuado por el fondo blanco en las últimas escenas. Por supuesto que no hay nada más, cualquier problema en su futuro lo afrontarán el uno al lado del otro. Chise ha logrado destruir la barrera que no le permitía ser feliz a lado de Shuji. Ha logrado destruir el pasado que tanto dolor le causaba y ha dejado atrás a todos aquellos que le hicieron daño. Sólo quedan ellos dos.

Las metáforas en este manga son profundamente bien elaboradas. Están pensadas para que no nos demos cuenta de lo que realmente le ocurrió a Chise y pensemos en que sólo es un experimento del gobierno con un cañón y alas metálicas pero, ¿qué hay más allá? ¿Qué hay cuando quitamos todos los adornos a la historia? Queda una historia descarnada con una pareja de chicos que tienen que lidiar con un pasado lleno de heridas.

Y es por eso que Saikano es mi manga favorito, lejos de Evangelion que no busca metáforas, sino que lanza tiros y tiros al aire buscando pegarle a algo. Saikano muestra la humanidad de los personajes realizando la operación inversa, despojándolos de su humanidad, volviéndolos máquinas.

viernes, septiembre 14, 2012

Segundo impacto

Me acuerdo de mis épocas ñoñas... Más ñoñas que ahora, creo. Me gustaba escribir fanfics y esas cosas que a nadie le interesan, pero todos fingen que sí, para que de esa forma podamos pedir que nos lean.

Siempre he sido fan de Evangelion, aunque no creo que sea la máxima representación del anime. O sí, no se. Tal vez era mi edad y las cosas por las que pasaba la primera vez que lo vi. Seguramente como a la gran mayoría de los fans les sucedió; después de todo, no son gratuitas todas las referencias a la psicología y demás. Esta serie me hizo experimentar un montón de sensaciones, cosa que nada había logrado en mucho tiempo. Por eso me sigue gustando.

Por aquellas épocas escribí esta carta, un poco basado también en algunos libros que tenía mi papá sobre la segunda guerra mundial.

Era perceptivo y sensible. Creo que si intentara hacer algo similar o mejorar esto sería muy difícil. Así que mejor lo dejo como está, a fin de cuentas lo escribió alguien de mi edad, en aquél momento.

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Septiembre 13, 2001.

Hace exactamente un año que ocurrió la catástrofe. Aún hoy, cuando abro los ojos por la mañana, puedo ver ese resplandor por todo el cielo.

En aquél entonces yo vivía en una provincia cercana a lo que en algún momento fue la metrópoli de Tokyo. En ese lugar pocos habitantes profesábamos el catolicismo; la gran mayoría eran budistas  y sintoístas. Fue desde la llegada de mis abuelos desde Italia que nuestra familia se convirtió a otra religión

Mi círculo de amigos se conformaba de cuatro jóvenes, incluyéndome a mí. Los otros tres eran: Takashi Tomiyama, el líder del grupo y más popular entre las chicas. Después estaba Mamoru Kobayashi, el protegido de todos debido a que no era muy fuerte; era pequeño de estatura y un poco introvertido. Por último está mi mejor amigo, Takateru Shirakawa, a él sólo le interesaba sobresalir en los deportes y gustaba de enfrentar todos los retos que se le presentaban.

Hacia 1998, Mamoru se fue a vivir a China, debido a que habían trasladado a su padre a trabajar en ese país; todos nos preguntábamos cómo le iría al pobre chico en un país distinto, pero siempre confiamos en que lo lograría.

Un año después siguió Sempai Tomiyama; él se fue a vivir a Hokkaido pues le ofrecieron una beca por 3 años en una universidad cerca de esa región. No nos dijo nada hasta el último día. A pesar de todo no era tan fuerte como aparentaba y le dolía abandonar su lugar de origen. Por último sólo quedábamos Shirakawa y yo. Durante ese año no ocurrió gran cosa, todo transcurría como siempre; tanto como si nuestros dos amigos siguieran con nosotros.

Fue en esa época cuando aprendí muchas cosas de Shirakawa; él me enseñó que cuando alguien tiene que irse lejos nunca regresará con las manos vacías, pues traerá muchas vivencias y transmitirá lo que haya experimentado. Sigo agradeciéndole esas palabras, pues me han ayudado a sobrellevar lo ocurrido un año después.

Era el día 13 de septiembre del año pasado; yo estaba con Shirakawa en el centro de videojuegos. Repentinamente las máquinas comenzaron a fallar y el piso a sacudirse; el pánico no se hizo esperar pues era obvio que se trataba de un terremoto. No pasaron más de dos minutos para que nos diéramos cuenta de nuestro error.

Al principio el cielo comenzó a oscurecerse, mientras todo albergaba una aparente calma; la electricidad regresó y la tierra dejó de temblar. Recuerdo que Shirakawa comentó: "Increíble, un terremoto y un eclipse al mismo tiempo", a lo que yo le contesté que nadie había anunciado nada sobre un eclipse.

Justo en el momento en que terminaba de decir esto, ambos giramos la cabeza hacia el cielo y notamos una extraña figura formada por varios rayos de luz. Después de esta aparición una serie de explosiones estremeció la tierra; los escombros volaban por todas partes. Shirakawa corrió hacia mí y me lanzó lejos de donde me encontraba; los escombros cayeron sobre él justo antes de que todo estallara a pocos metros delante de mí. Fueron esos pocos metros a los que me empujó Shirakawa los que me salvaron la vida.

Más de 3000 personas murieron frente a mis ojos, incluyendo a mi mejor amigo; yo sólo salí con varios huesos rotos. Después de la explosión no supe nada más, pero de alguna manera me encontraron entre el concreto y metales retorcidos. Desperté pocos días después en un hospital improvisado; mis heridas se infectaron y tuvieron que amputarme un brazo.

 Pocos meses después los medios de comunicación que quedaban comenzaron a dar el anuncio de que lo ocurrido había sido causado por la caída de un meteorito sobre la Antártida y que fue algo similar a lo ocurrido 65 millones de años atrás, cuando se extinguieron los dinosaurios. Nunca se dio explicación alguna a las formaciones de luz en el cielo.

Según mi religión, este pudo haber sido el Apocalipsis narrado en las sagradas escrituras; por lo que oré durante mucho tiempo para que la tragedia nunca volviera a ocurrir.

En la actualidad casi nada ha logrado reponerse a esos acontecimientos. Yo vivo en un albergue ubicado en lo que alguna vez fue el distrito de Nerima. No he logrado reponerme de mis heridas físicas y mucho menos de las psicológicas, pero puedo decir que, gracias a Shirakawa, aún estoy vivo.

Hace poco me enteré de que ninguno de mis amigos sobrevivió a lo que los científicos llamaron “El segundo impacto”, así que recé algunas plegarias para que descansaran en paz. Mi familia tampoco sobrevivió y yo fui el único de tres hermanos que aún se encuentra aquí.

Puedo decir que, a los 17 años de edad, he vivido el infierno y he madurado unos seis años.


Kei Sawaguchi  13/09/2001

lunes, septiembre 10, 2012

Always malaise.

               Chasing my damage...


                                      Because I was... The man I am...


Otra vez Interpol revolviendo mis posts.

Algo que odiaba era que la gente diera por hecho cosas sobre mí sólo por cómo me comportaba con ellos. Sólo por ser amable ya era amable en la vida. Sólo por ser generoso ya era generoso en mi andar diario.

Lo detestaba. Me presionaba tanto.

A veces me parecía un poco interesante y no sabía por qué.

La mayoría de las veces era el obstáculo más grande en mi formación como actor. Todavía lo es, pero ya no es tan grave.

Y no era por tratar de cumplir con expectativas. Eso sí pasó, pero por razones totalmente distintas. Era porque yo mismo creía que tenía la obligación de ir de acuerdo a una idea preconcebida de quién y qué era yo. Idea preconcebida del mundo, no mía, claro. Me daba la sensación de que si no era así algo podía pasar y no quería investigar qué.

Por supuesto que muchas cosas podían pasar. En primer lugar estaría más cómodo habitando mi piel. Eso, de entrada, ya era bastante.

¿Por qué tengo que saludarte si no me interesa o no tengo idea de cómo hacerlo? Generalmente es lo segundo. No se tratar con la gente; mis habilidades sociales son menos que básicas. Así que ¿por qué he de forzarme a hacer algo que no se? Lo intentaré cuando no me vea obligado a hacerlo, cuando yo lo decida. 

Saludar es un ejemplo. Otros serían sonreír, aceptar hacer un favor, rechazar una invitación... Etc.

Al diablo lo políticamente correcto.

Nunca he dicho que no sea egoísta. Tú, más que nadie, lo sabes. ¿No?

Siempre he sido así. Pero no siempre por fuera. Por eso he estado solo la mayor parte de mi vida. Sin contar a dos o tres personas que llegaron y se quedaron. A pesar de todo.

Por eso no los dejo ir.

Que difícil es escribir sin metáforas.

Tal vez por eso esto no fue publicado cuando lo escribí. Es difícil leerlo y no creo estar listo para publicarlo ahora.

La metáfora me permite hablarme de una cosa y hablarle al mundo de otra. Hace las cosas más fáciles. Siempre ha sido así. No es por miedo. Sólo le permito al lector leer lo que quiere mientras yo digo y saco todo lo que necesito sacar. Todos contentos.

Además es interesante recibir múltiples lecturas de algo personalísimo. Es como si el lector se apropiara de lo que siento e hiciera suyo el sentimiento. Le agrega sus dolores, sus tristezas, su alegrías... Sus monstruos.

Es como crear un mutante.

Pero hoy no.

Si no publico esto hoy no es por mí. Es porque finalmente soy un ser humano y no soy tan frío como pareciera.

Seré egoísta, pero también prudente.

El internet es enorme, pero también acorta distancias.

jueves, septiembre 06, 2012

El destino de los conejos


En el momento en que la luna es el único farol en el cielo, el conejo sabe que es hora de despertar. No hay mejor hora para los conejos que la hora en que el cielo se torna índigo.

El conejo salió de su agujero en el árbol y caminó lentamente hacia el lago. Dando largos pasos con sus enormes patas. Olfateando el aroma de los pinos alrededor y sacudiéndose la corteza del árbol que al salir se le había pegado al cuerpo. Con mucho cuidado tanteaba el terreno, pues sabía que de vez en cuando la tierra puede desaparecer bajo sus pisadas. Los conejos tienden a caer repentinamente en la tierra y nunca más se los vuelve a ver.

El conejo de esta noche tuvo suerte. Llegó al lago sin que fuera tragado por la hierba.

Ya en la orilla, el conejo bebió un poco. Después levantó la cabeza y estiró el cuello tan alto como pudo. Su cuello serpenteaba mientras subía más y más y finalmente se detuvo cuando vio la luz de la luna alumbrando las copas de los árboles. Tomó una gran bocanada de aire y volvió la cabeza al lago. Miró a ambos lados y, tras asegurarse de que no había nadie cerca, caminó sobre el agua hasta alcanzar el centro del lago, encogió sus patas, abrió sus enormes alas y levantó el vuelo. En el aire, el conejo rugió como sólo los conejos pueden hacerlo y sus ojos se iluminaron de un azul oscuro como sólo los ojos de los conejos se pueden iluminar. El conejo giró su cuerpo hacia el bosque y con un movimiento de sus alas le dio a este la última brisa del verano.

Como cada año, al final del verano, un conejo se va despidiéndose del bosque y nunca nadie vuelve a verlo.

Ese es el destino de los conejos.

jueves, agosto 02, 2012

Instrucciones para volar sin aire.

So you know what is stupid?

                                             The shivers...

              Cold.

                          No tengo dedos.

Kiss my tongue, please.




Y entonces pensé: "Sólo son ganas de vomitar".

                                                                         ¿Cómo lo haces?



Imagina una bestia de seis patas. Móntala y pídele que te lleve a donde ella quiera. 

                   Abre grande.

Arranca sus dientes y cómetelos.


A veces la manera más fácil de volar es enterrando tus pies lo más profundo que puedas en la alfombra. Mientras más polvo saquen tus alas mayor será el tiempo de vuelo.

        "Instrucciones para volar sin aire".



The water is so hot out there. Useless.

                                                       It's not a matter of fear. Not just fear.

                          It's dark outside...


           And cold.



¿Recuerdas cuando...

                                    No. Y no me importa.



C'mere. You're warm, kitty. It's a bloody mess here. Having fun?


Aquí es cuando tu cabeza gira de adentro hacia afuera.

                                             Dizzy...

Sólo son ganas de vomitar.

                                                        It's not a matter of pain, either.

    Ni de tí, ni de mí, ni de nadie.


It's about this, and that.

Después de correr durante horas al rededor de la casa volvió a entrar. Tenía lodo hasta las rodillas. Estaba caliente. En realidad no sabía si era lodo o era otra cosa, pero por la mirada que la abuela puso sobre ella sabía que tenía que limpiarse de inmediato. Se sacó sus botas de hule y las dejó junto a la puerta, se sacó sus guantes y los tiró a la basura. Se sacó su impermeable y lo colgó en el lavamanos. Sólo se dejó su sombrero. Su sombrero impermeable amarillo.

-- It's a bloody mess here. It was fun --

Mr. Fingernails was there, waiting for her in the bathtub. She also help cleaning him.

-- A bloody mess, indeed -- He said.

Le quitó casi toda su mugre, la comida al rededor de su boca y las migajas de pan en su barba.

Y también se limpió a sí misma.

Pero el lodo estaba más caliente que el agua. Prefería no quitarlo todo.

Había lodo en el paraguas rojo. Seguía caliente.


Mr. Fingernails. You're delicious.


                                        And the water.

                                                                   And the water too.


               ¿Recuerdas cuando...
                                                                                    Sí. Fue bueno.

Olía a carne y aceite.

          Sólo son ganas de vomitar.


La abuela lavaba sus botas de hule con una esponja que no existía. Las enjabonaba y enjuagaba una y otra vez. Las guardó bajo el cojín de su sillón.


                                               It's not a matter of anything.




It's just a matter of this and that. There and here.


You can scratch it from the inside kitty. It's ok with me.



Not outside... Not anymore.

                       And now is ok with you.

miércoles, agosto 01, 2012

Keep it clean


It's alright...

Sí sabías que a veces lo que más nos duele es lo que más dentro de nosotros guardamos, verdad? Que a veces no dejamos que se vaya, por mucho que duela, verdad?

Sí sabías que a veces nos morimos de miedo de tan sólo pensar que ese recuerdo o sensación podría irse para siempre, verdad?

Si no lo sabías no importa, quizás eres de esos afortunados que no se preocupan por tonterías como estas. Pero no me malinterpretes, de aquellos que sí lo hemos hecho, no a todos nos gusta revolcarnos en el dolor. Sólo digo.

Hace un par de semanas, en el taller de Diego Piñón, me di cuenta de que el dolor también me construye. Se que sin mis miedos, sin mis profundos temores, no sería la persona que soy ahora. Sin lo que me hace rabiar desde lo más profundo no existiría cómo existo en este instante. Ni siquiera estaría escribiendo aquí.

Hay miedos que podemos sacar de nosotros y podemos crecer muy bien sin ellos, pero hay otros enraizados tan dentro y tan reconocidos por nosotros que no sabemos lo que seríamos si no estuvieran ahí. No sabemos si podríamos seguir avanzando porque no tendríamos idea de hacia dónde hacerlo. Son esos miedos que nos empujan y nos obligan a seguir caminando. Avanzamos así duela o no porque en algún lugar muy dentro de nosotros creemos que el dolor no puede ser eterno y algún día desaparecerá... Algún día.

Y sí... "Algún día" llegará, pero estoy casi seguro de que será más tarde que temprano.

Puta fe.

Pero somos inteligentes, sólo que no lo sabemos. Seguramente en muchos momentos del día esa fuerza para arrancar ese profundo dolor aparece como chispas imperceptibles, pero estamos tan perdidos en el mundo que no las veremos jamás. Sí, somos inteligentes y algo ahí dentro nos dice en todo momento qué y cómo podemos arrancar tal o cual cosa con el único fin de evolucionar poquito a poquito. Sólo que el mar exterior es tan inmenso y nosotros flotamos tan bien en su superficie que bueno, ¿Para qué sumergirse en la oscuridad cuando el sol es tan cálido y brillante?

Sólo digo.

Entonces cerré mis ojos y me puse a pensar... Bueno, en realidad ni siquiera lo pensé, sólo ocurrió. Si esos miedos, si ese dolor, si esa indignación no pueden ser arrancadas pues entonces qué diablos, dejemos que salgan, que se asomen.

Si son parte de mí entonces que existan. Si me han construido a mí pues entonces yo también puedo construir con ellos. Sería estúpido pensar que son más fuertes que yo sólo porque las raíces son profundas. Al contrario, yo les di las raíces, yo decido.

Yo decido que aún si no me canso de mis algún días no tengo porqué tomármelos tan en serio. Tal vez ellos son esas raíces profundas de todo lo demás. Las raíces no siempre se ven y cuando lo hacen sólo son pedazos. Y llenos de tierra.

Pues que ahí se queden.

Alguna vez yo mismo me enterré. La tierra era tan húmeda y fría que me dolieron los pies y dejé de sentir un dedo.

Gracias Interpol por hacerme divagar otra vez.

Vuelvo a leer esto y es como si hablar de temor o indignación o lo que sea fuera cualquier cosa. Pero yo hablo de lo más profundo, de lo que le da sabor a nuestra sangre, los dolores ancestrales, impresos en los genes. Así de oscuro puede tornarse ahí abajo y por eso da tanto miedo desprenderse.

Es lo que nos acerca tanto a nuestro lado animal. Lo que me ha apasionado tanto de unos meses para acá.

Pero eso es otra cosa, creo. No se.

No, no se.

lunes, junio 11, 2012

Every single night


Mas alla de que si esto me parece erotico o no, solo tengo la rara costumbre de fascinarme con estas imagenes, escenas, fotos, dibujos de mujeres y pulpos. Interactuen o no, sean comida o se coman entre ellos, me da igual. Y ahora Fiona Apple sale con una cancion poca madre, pues venga!

domingo, mayo 20, 2012

No end... With no end.

Te acuerdas, 2005?

De esas veces en que deseas algo con tanta fuerza que no importa cuántos días, meses o años puedan pasar para que ocurran.

Maybe a lifetime...

Y no te importa, porque al final continúas viviendo. En espera de que algo pueda pasar. Y tú continúas.  Y miras al cielo y sonríes.

And so may we make time
To try to find somebody else
This place is mine...

Sabes que ya no está ahí. Hace muchos años que desapareció. Y entonces continúas. Y vuelves a esperar. Sabes esperar. Eres paciente.

We rejoice because the hurting is so painless...

Sabes qué disfrutaba? Esa sensación de no saber lo que iba a pasar. Era un riesgo calculado, sabes? Y cuando me di cuenta de que ese peligro finalmente era inofensivo, indoloro,  lo disfrutaba más. Era emocionante.

Pero no fue muy emocionante para la pared cuando finalmente dolió.

No importaba. Al final vuelves a esperar.

Can't you see what you've done to my heart
And soul?
This is a wasteland now

Y sonríes al verla ahí, doblando la esquina, cuando ya habías olvidado que esperabas. 

Hueles el perfume que con tantas esperas terminó.

Otra vez ese olor agridulce.

Una delicia... Usted me mata... 

Desapareces un instante. Pisas el acelerador y huyes. Como si escaparas del tiempo o como si corrieras a su encuentro. Como si quisieras alcanzar esos instantes en que todo parecía detenerse.

Pero el tiempo no se detiene a voluntad. Mucho menos lo hace si pisas el acelerador. Se detiene cuando quiere, cuando no lo esperas. Y se burla de ti.

Y tú también.

Porque esperar te emociona. Estar sentado y tronarte los dedos. Eso te emociona. Y entonces es tu turno y de un salto te levantas. Observas la sala de espera. Está vacía porque nadie es lo suficientemente imbécil o valiente como para sentarse a esperar. Sonríes.

Falsa alarma.

Tal vez esperar sea aburrido, después de todo. Abandonas tu sitio, pero no dejas la sala de espera.

Deambulas de un lado a otro intentando abrir las puertas, arrepintiéndote siempre en el último momento. Hasta que investigas esa puerta que siempre estuvo abierta...

You said today, you know exactly how I feel
I have my doubts little girl
I'm in love with something real
It could be me, that's changing!

Al final no sabes qué es realmente lo que esperas, con tantas y tantas cosas llegando. La muñequera metálica o la cinta para el cabello. No lo se.

No se si la espera ha terminado o aún continúa y ni siquiera me he dado cuenta... No lo se.

miércoles, mayo 09, 2012

Es absurdo

Sobre el infinito.

Que no es infinito.                     Pero sí.

Sobre la caricia.

Que no es infinita.                    Pero sí.


Sobre aquello que duele.

Lo que duele.

                           Lo que duele.

                                                    Duele.


Sobre el árbol

           de hojas rojas.

Infinito.

                 Y tus manos

                                dolorosas.

Dolorosas.



Las heridas de mis manos.

                  Fue mi gato. Que profundas.

Y las marcas. ¿Infinitas?

              Ahora son mías. Yo mando. Yo decido.


                         Ahora son mías. Si las muestro, las maquillo o las ignoro.

Fácil. Las ignoro.


                                                  ¿Sobre qué?


                                                                                                El infinito.

                          ¡Ah! El infinito.


No me importa. Es absurdo.


Infinita la muerte. Pero absurda.

Tus caricias. Pero absurdas.

Infinitos tus besos...


Sí.

      Absurdos.



Infinita tu piel. Absurda.

Esa no.

                                               Dolorosa.

                                                                                                  Nada más.


Pero absurdo tu llanto. Sin fin.


Doloroso.




                                  Molesto.




Sin remedio.


Y el árbol.


                      Y sus hojas.                                            Caen.

                                                       No se seca.

                                                                                         
                                                                                    No se muere.


Esa tierra

                  de hojas rojas.


Me salpican.


                                No se secan.                                     Ni se mueren.

martes, abril 17, 2012

C'mon shout me out!

Today is about... Freedom?

* Freedom! Freedom!*

Nah!... 

Maybe choking with thin air...

Shout!

Shout me out!

Oh oh! Wait!

I know!... It's coming... Coming...

Here you go...




I know your reason is stout
And your freedoms dissolved in your passion dear
It's burning your eyes and it's killing your mind
And it's poking your atmosphere
But should you find it obscene in that gray
All dramatic series young hearts say.



Maybe is just about choking your atmosphere...

What a shame.

Dear Science:

I just want to thank you. That's all.

Sincerely:

A happy me.

jueves, abril 12, 2012

Oh no!

Hoy no hoy no hoy no
hoy no hoy no,
hoy no hoy no hoy no     hoy no hoy no
Hoy no.

Hoy no. Hoy no. Hoy no.
Hoy no.
Hoy no.
Hoy no.
Hoy no.
Hoy no.
Hoy no hoy no hoy no hoy no hoy no.

Hoy no.
Hoy no hoy no hoy no
hoy no hoy no
hoy no hoy no.
Hoy. No.

Hoy no hoy no.
Hoy no hoy no hoy no.
Hoy.
No.
Hoy.
No.

Hoy.

No.

jueves, marzo 08, 2012

Those consumed by vengeance.

Viene de aquí.
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Pasaron tres meses después de los ataques a Nimbreloth. Finalmente se descubrió que un grupo de elfos que habitaba en la ciudad había sido enviado, por ordenes del regente, a asesinar a Theadron, comandante de las fuerzas armadas de Bragst. Ambas ciudades, Nimbreloth y Bragst, gozaban de una aparente hermandad, nacida siglos atrás durante la Guerra de las Planicies; sin embargo el tiempo había hecho estragos en las relaciones diplomáticas.

Durante cerca de 30 años Bragst había buscado infructuosamente obtener el dominio de las islas de Bömmel. Este grupo de tres islas se encontraban en el lago Aelin-dôr, en la zona más cercana a las tierras de Nimbreloth, y habían sido un punto importante de concentración militar durante la Guerra de las Planicies. Nimbreloth reclamó el dominio de las islas y Bragst no resistió la cesión del derecho, después de todo ambas ciudades eran aliadas de guerra. Pero los siglos pasaron y así también los gobernantes, hasta que finalmente alguien quiso reclamar lo que, por derecho, le pertenecía.

Así, durante cerca de 22 años, los embajadores de Bragst visitaron decenas de veces Nimbreloth; siguieron los jefes de estado, consejeros, mensajeros, hasta que finalmente llegaron soldados y generales. Las palabras dejaron de surtir efecto y Bragst veía frustrado un intento tras otro. Los últimos años Bragst había comenzado a tomar por la fuerza distintas aldeas, con la ayuda de asesinos y cazarecompensas. Theadron se lavaba las manos argumentando que los ataques nada tenían que ver con su gobierno. Nada más lejos de la verdad.

Quienes se veían más afectados por los ataques eran los elfos que vivían en los bosques entre ambas ciudades. Poco a poco los que sobrevivían o habían escapado a la esclavitud se replegaban más y más cerca de Nimbreloth. Estaban cansados de tomar parte en una lucha que no les pertenecía y a la que habían sido arrastrados inevitablemente. Ahora era también su lucha. No por tierra, no por poder, sino por simple supervivencia.

Erdîn, a quien llamaban el Solitario o el Silencioso, era un elfo cuya infancia había transcurrido entre los escombros de un pueblo arrastrado por la violencia de la Guerra de las Planicies. Vivió la reconstrucción de ambas ciudades y ahora había perdido prácticamente a toda su familia en los ataques a las aldeas. Organizó a un grupo de elfos de clase guerrera y se dirigió a Nimbreloth con el propósito de encontrar soluciones. Heldir, el regente de la ciudad, lo convenció de que el culpable directo de las masacres no era otro que Theadron. Ambos se reunieron en la cámara del regente en lo que se conoció después con el nombre del Consejo de los 10 Días. La solución estaba clara: Asesinar a Theadron. Esta tarea no podía ser llevada a cabo por nadie más que por el grupo de elfos a las órdenes de Erdîn.

Los sucesos que se desencadenaron tras el Consejo de los 10 Días no corresponden ya al presente relato. Sin embargo es justo notar que provocaron los ataques a Nimbreloth y los asesinatos sin miramiento en las aldeas élficas a sus alrededores. Bragst no tuvo compasión con nadie. Ancianos, mujeres, niños; muchos fueron asesinados y otros tantos esclavizados.

De este acto de venganza escapó Garnita Lisilmë, nieta de Erdîn.

martes, marzo 06, 2012

Some random stuff

Daaaaaaaah!!!

Últimamente mi cabeza está im-plo-tan-do... Sí, así.

Sin embargo mi cuerpo tiene una extraña (bueno, no tanto) necesidad de hacer todo lo contrario.

Ya sabes...

Violencia...

Pero no hay necesidad y las sillas rotas deberían ser por razones justificadas. Ya de por sí es difícil sentar a las visitas en la casa cuando son más de cuatro... O cinco.

Me acuerdo cuando un nudo se atravesó en mi garganta hace algunos años y así estuve durante meses... Como cuatro. Y parecía zombie. Sólo quería que el dolor terminara para poder llorar, gritar o simplemente sentir algo. Al final el dolor se fue con un mensaje de celular. Así, tecnológicamente frío. No pasó nada, sólo lloré un poco y el nudo se deshizo con tremenda suavidad.

A partir de entonces dejé de tomarme fotos a mí mismo poco a poco... Y empecé a escuchar más música.

De eso me acabo de dar cuenta en este preciso instante.

All I wanna do is dance!

¿Será que ya no me agrado en las fotos? Me desconozco... Es como ver a otra persona sin saber en qué demonios está pensando. Cuando en realidad se qué pensaba durante una fotografía y cuando no lo veo en el tipo retratado me da miedo.

Me da miedo saber que soy yo. A veces me veo tan triste... Cuando no es así.

-If I died one day, would you always remember me?

-Don't say such silly things.

¿Sabes por qué no me da miedo escribir? Porque ya es difícil lastimarme. Hay personas que de repente fallarán y eso puede doler, pero ¡hey! Así es y será siempre. Hay otras que simple y sencillamente tendrán el cinismo de aprovecharse de tus debilidades...

--Let'em pass.

Sin embargo nadie está exento de enloquecer. Cuando el dolor es tanto que se convierte en ira... Bueno.....

Explain me the reason why I'm so much in pain...

Creo que la única persona que podría lastimarme soy yo. Y no entraré en detalles, pero si lo que quiero es revolcarme en mis problemas sería algo muy sencillo.

So silent
No violence
But inside my head
So loud and clear
.
.
.
Just sunshine
And blue sky
That's just how it goes
For living here

A veces no se en dónde termina el valor y empieza la estupidez. Supongo que el día que lo descubra moriré por haber disuelto la línea. Eso si lo consigo y no la hago más grande.

C'mon shuffle don't play with me...

Ejercicio interesante este que estoy haciendo con el shuffle y lo primero que me brinca a la mente con cada canción. Ni siquiera lo planeé así.

Gracias a una total desconocida estoy reencontrándome con un tipo que sueña despierto más de lo que debería y que pierde su tiempo imaginando sin saber cuándo demonios detenerse. Él me cae bien. Lo extrañaba.

Siempre tú tú tú.
Siempre en mi mente.

Bah! Es tan fácil para mí escribir que tampoco se cuándo parar. Y con el shuffle nonstop no terminaría en un buen rato.

Adiós blog. Ya sabes, te veo en una semana, un mes o cuando sea.

Wow... Es la primera vez que escribo cosas así sin mencionar a aquella chica que sabía volar. Aunque ya lo hice, pero no cuenta.

viernes, febrero 03, 2012

Esa hora.

Esa hora en que no se si es de día o de noche. Esa hora en que mis párpados se cierran, pero mis ojos no sueñan. Y me doy cuenta de que los sueños no aparecen por ningún lado, sea de día o de noche, ya sea que duermo o estoy despierto, los sueños no aparecen.

Esa hora del día en que no se si vengo o voy. En que sólo estoy, como detenido en el tiempo.

Esa hora en que observo cómo pasan las horas, los días, las semanas, los años. Y el reloj no avanza. Y la alarma suena sin parar. Pero el reloj no avanza.

En que mi cuerpo se cansa y duerme. Mis deseos despiertan y no los veo. Se van, vuelven y se ocultan. Y no los veo.

En que me hace falta, me haces falta. Esa hora del día en que me hago falta. Esa hora en que no se si me busco o me abandono y me pregunto cuánto duran las ausencias. Porque de ausencias, de abandonos, me construyo. Busco fuerza en los olvidos, placenteros, en los olvidos. En los olvidos donde te imagino. Donde te veo. A tu cuerpo de mujer, a tu cuerpo de olvido.

Es esa hora donde no te tengo, donde no te quiero, donde no te busco, donde se que te encuentro, donde no te deseo. Es esa hora donde no deseo, donde no sueño; pero creo, tal vez muero.

domingo, enero 29, 2012

I used to be...

Ayer la licuadora sonó antes de lo esperado. Supongo que la programé mal. Eran las 7:30. Tenía dos horas libres y aún no decidía qué hacer. Serían dos horas aburridas pues no había nada en el teléfono, por más que le cambiaba de canal. Le dejé en el 3, estaban dando noticias sobre un choque de autoestereos en la avenida principal y el tráfico era caótico.

Habían pasado sólo 15 minutos desde que desperté y tenía hambre. Encendí la televisión y me preparé un jugo de aguacate. El microondas se había descompuesto y no pude poner música. Odio cuando eso pasa, lo han reparado 3 veces pero vuelve a ocurrir. El médico dice que debe ser cáncer.

En el teléfono decían que las lluvias seguirían y que debíamos estar prevenidos con el bronceador. Esta semana no compré, así que procuraré pasar a la tortillería a comprar uno. Así aprovecharé para comprar la comida, que vaya que hace falta. El mecánico de la esquina dice que le llegaron unos filetes muy buenos y que debía probarlos. Además me invitó a su casa para ver un partido de damas chinas. Era la final y toda la ciudad estaba loca. Recuerdo que el año pasado ganó el equipo local y toda la gente se fue a festejar el último touchdown al centro de la ciudad.

El jugo está listo, pero olvidé que me quedé sin zapatos, así que no podré comérmelo hoy; lo guardaré en el despertador para que no se eche a perder.

Perdí tiempo viendo el teléfono y es hora de irme. Buscaré las llaves, encenderé el abrelatas y me iré a trabajar.

Ojalá que me vaya bien hoy.






*El texto anterior no tiene relación con mi vida personal, impersonal, positiva, arribista, humillada, deportista o transgresora.

Sin embargo sí tiene relación con mi otra vida, de la cual no tengo noticias aún. Si alguien la ha visto, favor de no reportarse de inmediato.

Gracias, por nada.
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La gente normal está bien pinche loca. Para mí ese texto tiene mucho sentido.

martes, enero 24, 2012

Qué importa...

... Y entonces vuelves a sentir tu cuerpo, el aire a través de tus dedos y la tierra en tus manos. ¿Qué importa ya si mueres mañana? ¿Qué importa ya si mueres esta noche? Exististe, caminaste, corriste y saltaste hasta que el aire ya no llegaba a tus pulmones. Y tu alma sonreía.

Abrazaste a tus impulsos y deseos. Y no importaba nada.

No parecía real, ¿verdad?.

Era real, fue real. Eres real. Mírate, lloras, sudas y sangras. Eres real.

Y nada importa ya.