domingo, mayo 24, 2020

Nubes amarillas



Una vez miraba la lluvia
ligera, terca y desafiante.
Desdoblaba la tierra y se reía,
me miraba de vuelta y caía.

Una vez miraba al espejo,
esperando sin esperar nada.
Otra vez te tocaba de lejos
Y sentía que el viento me golpeaba la cara.

Una vez y otra vez te inventaba.
La inventaba, lo inventaba.
Nos deseaba cerca. Nos deseaba alegres.
Nos deseaba reales.

Así vez tras vez miraba al cielo
Un día era rojo y sin estrellas
Otro era negro y centelleante.

Ayer lo miraba, sin esperar nada,
como siempre.
Ayer un ave surcaba entre nubes amarillas
Y bailaba y reía. Y me miraba.
Y al fin existía.

Desde entonces va y viene
y trae regalos y fantasías.
Trae estrellas, soles sonrientes
Y mantas para las noches frías.

Al final fuiste.
Al final eres.
Al final somos.
Aves entre nubes amarillas.

sábado, mayo 23, 2020

Ave de la mañana

Goldfinch in Flight by Laura Andrew

El ave de la mañana vuela lejana.

Desde la ventana de mi habitación he visto pasar multitudes de personas, pero fue una vez que miraba el cielo cuando vi algo que creí perdido desde hace mucho tiempo.

El ave de la mañana dibuja sonrisas entre las nubes.

A veces me pregunto cómo funciona el destino. A veces me pregunto si acaso existe tal cosa. El ave me miró y se acercó con cautela, pero con decisión. Tal vez con un poco de ingenuidad. Vuela delineando los contornos de las nubes con listones de colores. Baila entre los árboles como esperando que me una a su vuelo. Pero estoy tan arraigado en esta tierra, tan enraizado en el concreto y enclaustrado en este caparazón que duele tan solo estirar mi brazo al cielo.

Estiro solo  los dedos, despacio. Vuela entre ellos. Vuela junto a mi oído y susurra oraciones en un idioma desconocido. Penetra en mis ojos y sale al fin, bañada en lágrimas.

- Mira las estrellas. Dice.
- No puedo, pero miro el cielo azul. Le respondo.

El ave de la mañana vuela lejana.

- Escucha...

A veces puedo saltar y el dolor se convierte en alegría. Salto lo más alto que puedo. No se volar. Puedo sentir el viento arremolinado entre sus alas. Huele a mar y especias.

El ave de la mañana baila entre las nubes. Lejana. Dibujando sonrisas de colores.